
Para la liberación de los menores existen programas de desarme, desmovilización y reintegración (DDR). Estos programas deben contemplar un apoyo directo (médico, psicológico, educación, orientación profesional, etc.) y apoyo indirecto (trabajo con la familia y con la comunidad, rituales de aceptación y de reconocimiento, etc.).
El problema de los niños y niñas afectados por conflictos armados es de vital importancia, en cuanto amenaza para la paz y la seguridad internacionales y en cuanto a problema de derechos humanos que no deja de producir conmoción y horror. Su sufrimiento presenta muchas caras, durante y después de los conflictos armados. Un número escalofriante de niñas y niños son asesinados y mutilados, al tiempo que otros muchos quedan huérfanos. Miles de niñas y niños han sido víctimas de violaciones y abusos sexuales que les han supuesto diversos traumas, han sido utilizados como escudos humanos o se les ha forzado a convertirse en esclavas sexuales del ejército o de grupos armados.